Los microbios presentes en el intestino son bien conocidos por su tarea
de contribuir en la salud y en la enfermedad, pero lo que ya no está tan claro
es cómo les controla su anfitrión. Un estudio publicado el pasado enero en Cell Host & Microbe revela que los ratones y los humanos producimos pequeñas
moléculas (micro ARN) en el tracto gastrointestinal, que se segregan en las
heces, para regular la composición de la
flora intestinal que de este modo los protegen contra las enfermedades como
la colitis.
