jueves, 11 de febrero de 2016

PROBLEMAS RESPIRATORIOS EN BOVINO:


El complejo respiratorio bovino (CRB) es el nombre por el que se conoce a las distintas enfermedades respiratorias que puede padecer el ganado bovino y que ponen en riesgo su salud y pueden provocar grandes pérdidas económicas. El cuadro está favorecido por diferentes factores de manejo, alimentación y estrés. 

Las infecciones víricas actúan como puerta de entrada a otros agentes, principalmente infecciones bacterianas como la Pasteurella multocida, la Mannheimia haemolytica Histophilus somni. 

Los virus más frecuentes son:
  • el virus de la parainfluenza (PI-3), 
  • el virus respiratorio sincitial bovino (BRSV),
  • el virus de la diarrea vírica bovina (BVD),
  • la rinotraqueitis infecciosa bovina (IBR).

Los agentes responsable del CRB se propagan a través de las secreciones nasales y afectan fundamentalmente al ganado joven, siendo los terneros de 1 a 4 meses los más susceptibles. Este tipo de enfermedades presentan síntomas similares como la tos, la disnea o la secreción nasal por lo que es recomendable realizar un análisis en el laboratorio para detectar los agentes implicados en el proceso y, de esta manera, tomar las medidas de tratamiento y control.


 Toma de muestras y diagnóstico


En la toma de muestras se debe enviar:

  • Pulmones de animales afectados, a ser posible que no hayan sido tratados y que hayan sido sacrificados o hayan muerto muy recientemente. 
*Si son animales grandes, se puede enviar un fragmento del pulmón afectado.
  • En caso de tener que muestrear animales vivos, lo mejor es realizar lavados bronqioalveolares. 


Envío de muestras


Para el envío de muestras al laboratorio, se deberá introducir cada órgano en una bolsa individual, perfectamente cerrada y refrigerada, siendo la mejor opción enviarla de inmediato en una caja de corcho blanco con acumuladores de frío congelados.

Una vez llegado al laboratorio se puede hacer un diagnóstico diferencial de problemas respiratorios completo o un cultivo microbiológico para el aislamiento de las cepas. El panel de diagnóstico completo que ofrecemos incluye el cultivo microbiológico (aislamiento de Mycoplasma bovis, Pasteurella multocida, Mannheimia haemolytica e Histophilus somní) la determinación por PCR de los virus (BVD, IBR, BRSV y PI3 y de Mycoplasma bovis.

Autovacuna y protocolo vacunal


La autovacuna puede incluir Pasterellas, ya sea Pasteurella multocida y/o Mannheimia haemolytica y/o Mycoplasma bovis en función de las cepas que se hayan aislado en los diagnósticos de la explotación para que se elabore la autovacuna. Las más completas que ofrecen mejores resultados son las combinadas, que incluyen los tres agentes. El periodo de producción de las autovacunas es de tres semanas, las cuales se presentan en cajas de 25 dosis, con un vial liofilizado y un diluyente. Una vez resuspendido el vial debe utilizarse de inmediato.


El protocolo vacunal tiene que ajustarse a cada explotación en función de la aparición de los síntomas, pero, en general, el que se recomienda para terneros es: vacunar a la entrada de los animales y revacunar 3-4 semanas más tarde, ya sea por vía intramuscular o por vía subcutánea. Las dosis serán de 2cl.


Infografía