jueves, 4 de febrero de 2016

ENFERMEDADES EN CONEJOS PROVOCADAS POR PASTEURELLA MULTOCIDA



La Pasteurella multocida es una bacteria cuyas manifestaciones clínicas son:
·         Enfermedad respiratoria
·         Septicemia
·         Alteraciones en reproducción
·         Mamitis
·         Abscesos cutáneos

Toma de muestras


La toma de muestras varía, por tanto, de cómo se manifieste la enfermedad.

En caso de neumonías, las mejores muestras son pulmones tomados de animales que presenten clínica respiratoria, a ser posible que no hayan sido tratados y que sean sacrificados. Si se toman de animales muertos, es muy posible que estén contaminados. Se recomienda extraer los pulmones en las mejores condiciones posibles, introducir cada uno en una bolsa o frasco independiente y refrigerar inmediatamente.

En caso de septicemias, será necesario extraer los pulmones y otros órganos como el hígado, el bazo y el riñón. En caso de abscesos, mamitis, metritis y cualquier otra presentación que conlleve la producción de pus, lo mejor es abrir la lesión, introducir el hisopo y raspar la pared interna del absceso, útero… Es imprescindible utilizar un hisopo diferente para cada lesión a muestrear.


Diagnóstico


Una vez en el laboratorio, se aislará la Pasteurella multocida y cualquier otro agente bacteriano (Staphylococcus aureus, Bordetella, Salmonella, etc.) mediante el cultivo microbiológico, y después se hará un antibiograma para ver si son sensibles o resistentes a la acción de distintos antibióticos.

Una vez completado el diagnóstico y en función de los resultados obtenidos, se valora la indicación de una autovacuna frente a Pasteurella o combinada con otros dos agentes.


Autovacuna y protocolo


Las autovacunas tienen un periodo de producción de 15-21 días a partir de su solicitud, y un periodo de caducidad de un año a partir de su fabricación. Aunque dependiendo de la explotación habrá que adaptarlo, el protocolo vacunal recomendado de forma general es:

·         Reproductores: vacunar y revacunar con 3 semanas de intervalo. La segunda dosis debe ponerse unos 15 días antes del parto. Poner una dosis de recuerdo cada 4-6 meses, a mitad de gestación, por vía subcutánea.

·         Reposición: vacunar y revacunar con 3-4 semanas de intervalo a partir de las 6-8 semanas de vida. Aplicar una dosis de recuerdo antes del primer parto por vía subcutánea.


El protocolo está pensado para explotaciones que hacen inseminación artificial a los 11 días post-parto.

La primera vez que se vacuna, se recomienda vacunar y revacunar a todas las hembras de reposición tengan la edad que tengan, al mismo tiempo que a la banda, aplicando la 3ª dosis cuando lleguen a mitad de su primera gestación. Posteriormente, implementar el programa vacunal recomendado comenzando a las 6-8 semanas de vida.


Las revacunaciones de todo el efectivo son necesarias al principio sobre todo, cuando hay más presión de infección, siendo recomendable hacerlas cada 4 meses mejor que cada 6.


INFOGRAFÍA