domingo, 30 de agosto de 2015

Cómo hacer un lavado traqueobronquial en ovejas

Problemas respiratorios en ovino y caprino

Normalmente, es posible hacer un diagnóstico presuntivo de las causas de los problemas a partir de los signos clínicos, edad y origen de los animales, situación vacunal, epidemiología del proceso, datos de necropsia y a partir del historial de la granja, pues los problemas respiratorios tienen a repetirse dentro de una explotación. Sin embargo, el diganóstico en rumiantes es difícil, y la mayoría de los aciertos corresponden a determinados patógenos con características muy específicas

En la mayoría de los casos, los problemas respiratorios son una enfermedad multifactorial porque normalmente no se puede hablar de una sola causa o un sólo patógeno. Además, existen grandes variaciones en los síntomas clínicos producidos por un mismo patógeno o en la edad de apartición de los primeros síntomas. Es por esto que para realizar un diagnóstico correcto hay que acudir al laboratorio.

En ovino y caprino, las causas infecciosas más importantes son: Manheimia haemolytica, Pasteurella multocida, Bibersteinia tehalosi y Mycoplasma ovipneumoniae.

También se producen problemas víricos como Maedi-Visna, virus de la Adenomatosis pulmonar ovina (APO) o PI-3 y parasitarios como los producidos por Dictyocaulus o Muellerius.

Otros patógenos que pueden detectarse en pulmón pero que no son agentes primarios de procesos respiratorios en pequeños rumiantes son: Mycoplasma agalactiae, Mycoplasma argini, Histophilus somni, Border, Chlamydophila y Coxiella o Fiebre Q. Además no es raro el aislamiento de Aracnobacterium pyogenes (asociado a lesiones crónicas purulentas) o Corynebacterium pseudotuberculosis (abscesos internos de lifadenitis).

La toma de muestras debe ser orientada por el laboratorio. Se han desarrollado y publicado muchas técnicas diferentes para muchos patógenos. En las técnicas directas se aíslan o identifican el patógeno o alguno de sus componentes. En las indirectas se detecta la producción de anticuerpos como respuesta del organismo frente al patógeno.

Las técnicas directas comprenden el cultivo microbiológico, la identificación morfológica de los parásitos, el inmunodiagnóstico, el aislamiento viral y las técnicas de biología molecular, entre las que destaca el PCR. Como en otras especies animales, se pueden detectar muchos patógenos en vías respiratorias altas, pero para estar realmente seguros de la etiología del problema hay que trabajar con muestras de pulmón o lavados traqueobronquiales.

Técnica de lavado traqueobronquial



  1. Sacamos la sonda estéril del envoltorio
  2. Cargamos la jeringa con suero fisiológico
  3. Sujetamos al animal: en el caso de ovino hay que sujetar firmemente al animal inmovilizando la cabeza ligeramente elevada
  4. Limpiamos la suciedad externa de los orificios nasales e introducimos la soda tranqueobronquial esterilizada por uno de ellos
  5. Inyectamos a través de la sonda el suero fisiológico e, inmediatamente después, aspiramos con la misma jeringa
  6. Extraemos la sonda con cuidado
  7. El lavado aspirado se llevará a un tubo estéril y se enviará al laboratorio


Ventajas de esta técnica


La mayor ventaja que puede presentar la técnica de lavado traqueobronquial es que podemos extraer muestras pulmonares de animales sin necesidad de sacrificarlos, y nos permite tomar muestras seriadas de un mismo animal.

Ante un brote de enfermedad respiratoria, es frecuente encontrarnos con animales muertos en las granjas de los que podemos enviar sin ningún problema muestras de pulmones al laboratorio. Pero este tipo de muestras tienen un inconveniente, bien porque ese determinado animal no haya muerto por la patología que afecta mayoritariamente al resto del grupo o bien porque, si está contaminado, puede llevarnos tomar a diagnósticos erróneos.

Esta técnica es muy sencilla y está al alcance de cualquier profesional debido a la simplicidad de su metodología y a la facilidad de encontrar los útiles necesarios. Exopol suministra las sondas a cualquiera que lo solicite.