
Actualmente, los lobos se están
enfrentando a una escasez de compañeros sexuales. Los biólogos consideran
que han sido problemas de este tipo los que han favorecido la disminución de
las poblaciones de lobos en el sur de Ontario lo que hizo que, hace un siglo o
dos, aumentara ampliamente la cría de perros y coyotes. La deforestación para
pastos, junto con la deliberada persecución que sufren los lobos de la mano del
hombre, le ponían las cosas difíciles a la especie. Esa misma tala de bosques,
sin embargo, es la que ha permitido la difusión de los coyotes por zonas que
antes eran territorio exclusivo de lobos, y, además, han traído a los perros
que acompañan a los ganaderos.
